En medio de rumores de cambio de Gabinete, el Presidente valoró la gestión del ministro de Economía.

El Frente de Todos profundiza su crisis interna. El presidente, Alberto Fernández, decidió respaldar al ministro de Economía, Martín Guzmán, en medio de rumores de cambios de gabinete. El kirchnerismo duro viene pidiendo la salida del funcionario, a quien responsabilizan por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la pésima gestión económica del Gobierno nacional.
«Guzmán tiene agenda programada afuera del país. Tiene agenda de laburo fuerte. Tiene todas indicaciones para laburar temas pesados. No se va”, aseguró un funcionario nacional a Infobae.
La figura de Guzmán se afirmó en medio de un clima de inestabilidad permanente que atraviesa al Gobierno. No tiene todo el poder. No es el ministro más firme de todos. Pero el kirchnerismo no lo pudo tumbar y logró el apoyo de Fernández. Esos dos hechos le dieron fuerza.
Guzmán reapareció en la televisión la semana pasada. Allí ratificó que tiene el apoyo del Presidente, lo mismo que todos los funcionarios que respaldan el acuerdo con el FMI. ¿Indirecta para los funcionarios de La Cámpora?
La vuelta del santafecino Agustín Rossi al círculo rojo de la Quinta de Olivos aparece como una vuelta al gabinete, aunque éste lo desmienta. Sí trascendieron los consejos que Rossi le da a Fernández: que se enfoque más en la gestión y deje la interna de lado.
La incógnita en la cima del poder es qué hacer con los funcionarios de La Cámpora y que responden a la vicepresidenta Cristina Kirchner, que erosiona el poder de Fernández en cada aparición pública.
Alberto Fernández sabe que si eyecta del gabinete a los dirigentes de La Cámpora significaría un quiebre en el oficialismo. Si los deja en el gabinete, seguirá teniendo fuego amigo adentro, aunque de amigos no tengan nada.
Quizá sea por esta indecisión la que muchos dirigentes del Frente de Todos comparan al presidente con Fernando de la Rúa.
