La medida se debe a la complejidad del cruce de datos, para determinar qué hogares seguirán recibiendo los beneficios.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas se conoció que el plan del Gobierno para recortar los subsidios en las tarifas de luz y gas, como parte de su estrategia para alcanzar el superávit fiscal, experimenta un nuevo retraso.
La puesta en vigencia de la Canasta Básica Energética (CBE), fue programada para abril y luego para mayo. Ahora se espera para junio o julio, según fuentes oficiales y del sector energético.
La demora se debe a la complejidad del cruce de datos necesarios para determinar qué hogares seguirán recibiendo asistencia en sus facturas de energía. La Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía trabajan en encontrar la coordinación adecuada para esta tarea.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, contemplaba un recorte de 0,5 puntos del PBI en el gasto de subvenciones a las tarifas, pero el empeoramiento de la situación social ha llevado a buscar una calibración distinta en el ajuste.
El compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) incluía aumentos significativos en las tarifas eléctricas y de gas, con la meta de cubrir el costo pleno del servicio, excepto para los hogares vulnerables.
Se proyecta que la mayoría de los usuarios continúen pagando una fracción del costo real del servicio, ya que el ajuste se centrará en los usuarios de altos ingresos, comercios e industrias.

